Desde la publicación de la primera edición de este libro, en 1994, no ha habido mejoras significativas en la educación formal venezolana. Lamentablemente, el escenario no ha cambiado, por ello la interpretación del registro de los comportamientos observados en las aulas de clase, y los otros recaudos del estudio, no han sufrido modificaciones importantes.
La experiencia nos obliga a una reflexión ética, sobre los procesos sociales y a la resistencia a ellos. En la promoción o búsqueda de mejoras hay momentos en los que se tropieza con una pared, a veces invisible, a veces explícita y soportada. Son valores vigentes tanto en el sistema educativo como en los docentes.